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Dos formas de cocinar muslos de pollo

La carne más jugosa del pollo son los muslos. Hay muchas maneras de prepararlos, pero cómo nunca está de más aprender una manera nueva, hoy vais a aprender cómo se rellenan y como se acompañan con una buena guarnición. Seguro que están para chuparse los dedos.

Muslitos de pollo rellenos

Dos formas de cocinar muslos de pollo

INGREDIENTES

ELABORACIÓN

Pela la cebolla y pícala muy finamente. Haz lo mismo con la zanahoria. Prepara una sartén con un chorrito de aceite de oliva y caliéntalo a fuego medio. Agrega la cebolla y la zanahoria y sofríelo hasta que estén blandos.

Pica el calabacín en trozos pequeños y añádelo también a la sartén para que se poche con las demás verduras hasta que esté blando.

En otra sartén con unas gotas de aceite, saltea las setas cortadas en tiras hasta que estén hechas. Incorpora el jamón cortado en tiras y los piñones. Remuévelo todo bien.

Mezcla el contenido de las dos sartenes y remuévelo para crear un relleno uniforme con el que vas a rellenar los muslos.

Conserva la piel de los muslos y rellénalos con el relleno anterior, cúbrelos y fórralos con la piel para que no se salga el contenido. Si te es más fácil, átalo con cuerda de cocina.

En la misma sartén que has utilizado para freír las setas, dora por fuera los muslos rellenos hasta que estén dorados.

Coloca los muslos de pollo fritos en una fuente para horno y los asamos a 160º C durante 20 minutos para que se hagan lentamente por dentro.

Por último, haz una cama con el repollo y las pasas. Corta el repollo en juliana y cuécelo hasta que esté tierno. Escúrrelo y sofríelo junto con las pasas. Para presentar el plato, coloca una cama de repollo y pon los muslitos encima.

Jamoncitos de pollo con ajo y perejil

INGREDIENTES

ELABORACIÓN

Sazona con sal y pimienta negra los muslitos de pollo, pásalos por harina y fríelos por todos los lados en abundante aceite caliente.

En otra sartén aparte, sofríe los champiñones y los ajos tiernos hasta que estén bien hechos. Sazónalos con sal y pimienta negra y resérvalos en caliente.

En otra sartén, añade un chorrito de aceite de oliva y fríe los ajos picados hasta que estén dorados. Espolvorea el perejil picado y retíralo del fuego. Vierte el caldo de carne y el vinagre.

Sirve los muslos de pollo con el picado de ajo y perejil y la guarnición de champiñones y ajos tiernos.