Lo mejor de la cocina italiana

La mejor pizza italiana

Los italianos si que saben hacer pizzas, y nadie como ellos para enseñarnos cómo hacer una masa de pizza casera.

Ver cómo al introducir la masa en el horno caliente, la base de la masa se vuelve crujiente y los bordes se empiezan a inflar, es algo maravilloso que no consigues con las pizzas compradas.

La mejor pizza italiana

En el relleno, menos es más, y la salsa puede ser tan simple como un remolino de salsa dd tomate y una pizca de sal ¿Y el queso? Sólo la mozzarella, que tiene una consistencia perfecta para la pizza cuando se derrite, no es demasiado aceitoso, es muy elástica, y el sabor combina a la perfección con el tomate.

Los demás ingredientes pueden ser los que más te gusten, pero una pizza italiana, tradicionalmente lleva tomates cherry, mozzarella y albahaca para decorar. O bien, unas hojas de rúcula, taquitos de jamón y trocitos de calabacín rallado.

Centrémonos en lo más importante: la masa. La auténtica pizza italiana tiene una harina con un alto contenido proteico (llamada Tipo 00), es decir, una harina alta en gluten. Esto le da elasticidad a la masa, formando filamentos que unen durante el proceso de amasado.

Las burbujas de aire quedan atrapadas entre los filamentos entrelazados, permitiendo que la masa suba. Durante el horneado, el gluten se extiende y se endurece, ya que la humedad se evapora.

La pizza tradicional italiana se hace en una bandeja de pizza. Estas bandejas tienen agujeros en la base permitiendo que el calor se reparta uniformemente y la humedad se absorba más rápidamente, dando como resultado una corteza crujiente que de otra manera no saldría.

Ingredientes para dos pizzas

Para la masa:

Para el relleno:

Instrucciones a seguir

Disuelve la levadura en 1/2 taza de agua tibia y deja que repose durante 10 minutos hasta que burbujee la superficie.

Cuando esté listo, vierte la mezcla en 250 gr de harina, añade 2 cucharadas de aceite de oliva, sal, 1/2 taza de agua tibia y utiliza el gancho amasador para mezclarlo todo.

Incorpora la harina restante y vierte el agua que queda para poder mezclarlo bien. Necesitas una masa que sea manejable y suave pero no pegajosa. Sigue amasándolo hasta que se forme una bola elástica, aproximadamente unos 3-5 minutos.

Retira la bola del recipiente y amásalo un par de veces con las manos formando una bola. Coloca la bola sobre un recipiente ligeramente engrasado y cúbrelo con film o un paño de cocina húmedo.

Deja que leve hasta que doble su tamaño, durante aproximadamente 1 hora.

Precalienta el horno a 200º C durante 30 minutos.

Saca la masa del recipiente y aplástalo con la mano para eliminar las burbujas de aire que tiene en su interior. Si no eres muy diestro estirando la masa con la mano, utiliza un rodillo para crear una masa fina.

Espolvorea generosamente harina en la bandeja para pizza y transfiere la masa estirada en ella.

Agrega una base de salsa de tomate, las verduras cortadas, la mozzarella en trozos y unas hojas de albahaca. Introduce la pizza en el horno caliente y deja que se cocine hasta que los bordes estén ligeramente dorados y la mozzarella esté burbujeante.