Sorbete de arándanos rojos

Aunque tradicionalmente el helado suele consumirse en la temporada de verano, los expertos en nutrición coinciden en que es un producto que podemos y debemos tomarlo en cualquier época del año. Lo mejor es optar por las recetas caseras y dejar de lado los productos industriales dado que cuentan con ingentes cantidades de azúcar y otros componentes.

Si quieres algo diferente prueba un sorbete de arándanos rojos como el que te vamos a enseñar a hacer en esta receta. El sabor de un sorbete como este te dejará con la boca abierta porque cuenta con mucha intensidad y su textura cremosa hacen que sea una delicia disfrutarlo tras una buena comida.

Sorbete de arándanos rojos

Para preparar cuatro raciones necesitaremos:

Modo de elaboración del sorbete de arándanos rojos

Pondremos en una cazuela pequeña los arándanos y les incorporaremos la miel y el medio litro de zumo. Iremos removiendo de forma continuada y cuando todo comience a hervir, bajamos a fuego lento y de jamos que se cueza a fuego lento durante un cuarto de hora aproximadamente.

Mientras se cuece, lavaremos la naranja y rallaremos la piel de la naranja hasta que consigamos una cucharada, pero debemos hacerlo sin llegar a la parte blanca porque amarga mucho y puede estropearnos esta elaboración.

Cuando hayamos conseguido la ralladura, exprimiremos la naranja, procurando separar las pepitas e incorporaremos el zumo y la ralladura a la cazuela. Cuando lo hayamos incorporado lo removemos bien y quitamos la cazuela del fuego y dejamos que enfríe.

Después batiremos bien la mezcla durante unos minutos y la dejaremos en un recipiente que pondremos en el congelador durante una media hora. Volveremos a sacar el recipiente y batiremos de nuevo, repitiendo la operación unas tres veces. Lo que queremos con esto es evitar que se formen cristales.

Para servirlo debemos hacerlo en una copa, muy frío y acompañado de unas hojas de hierbabuena, sino podemos servirlo solo, acompañado de una tarta de galletas, un barquillo, con sirope, toppins o cualquier otro acompañamiento que queramos.

Hay que recordar el por qué se ha utilizado miel en lugar de azúcar y la razón corresponde no solo a un motivo de textura y sabor sino que la miel aporta muchos más nutrientes que el azúcar.

Por ejemplo, cuenta con antioxidantes como flavonoides y diferentes compuestos fenólicos, potasio, sodio, magnesio, ácido fólico, niacina, vitaminas B1, B2 y B6 y da un sabor más dulce que el azúcar así como propiedades antibióticas, antiinflamatorias y desinfectantes.

Por otro lado, se han elegido los arándanos rojos por su delicioso sabor, algo que rompe con los que solemos estar acostumbrados a tomar en un helado o en un sorbete. Además previenen las infecciones urinarias y cuenta con antioxidantes para favorecer el sistema cardiovascular entre otros beneficios.

Ahora ya sabes cómo preparar un delicioso sorbete en muy poco tiempo, 100% saludable, con un sabor formidable y por un precio muy inferior al que podemos imaginar. ¿Te animas a hacerlo?