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Mitos que no sabías sobre los vinos

El vino es una de las bebidas más consumidas del mundo y es uno de los mejores aliados para la comida dado que puede potenciar los sabores de muchas elaboraciones.

Como sucede con muchos aspectos de la gastronomía, existen muchos mitos que giran en torno a esta bebida y en este artículo queremos desvelaros algunos de los más extendidos.

Mitos que no sabías sobre los vinos

Los mitos del vino

Seguro que en muchas ocasiones habrás escuchado eso de que los vinos tintos son para la carne y los blancos para el pescado, error. Esta es una creencia generalizada de maridaje pero no siempre debe ser así y puede haber combinaciones muy interesantes. Hay que recordar que ni todos los vinos tintos son fuertes y ni todos los pescados son suaves.

Un pinot noir tinto puede llegar a combinar a la perfección con un pescado graso como puede ser el atún o el salmón (dependiendo de la forma de elaboración) y un vino blanco puede combinar excepcionalmente con un pollo a la parrilla. Puedes hacer la prueba y te sorprenderás de ese maridaje.

Por otro lado, muchas personas siguen pensando que cuanto más caro es un vino mejor será, otro error. Los vinos caros resultan muy sofisticados para los paladares sencillos y cuesta entenderlos.

Algunos caldos justifican su costo dado que cuentan con procesos complejos en su elaboración y se utilizan uvas de gran calidad. Otros, con procesos menos complejos, uvas de una menor calidad pero sí una mejor conservación, hacen que podamos adquirir caldos excelentes a precios muy ajustados.

Si hablamos de conservación también hay que tener en cuenta otro de los mitos que hay en torno al vino. Se dice que mientras más añejo sea mejor será el vino, otro mito falso.

Cada vino tiene su mejor momento para el consumo y no siempre necesitan ser añejos para proporcionar un buen paladar. Por ejemplo, los vinos frescos y jóvenes pueden proporcionar su mejor sabor durante elprimer año de su cosecha.

Otros vinos necesitan unos años para ir adquiriendo su cuerpo en una barrica de roble y en caso de los más longevos, pueden llegar a requerir hasta 12 años de conservación, por ejemplo, No todo depende de lo añejos que sean para conseguir un buen vino.

Un mito muy extendido es que los vinos deben beberse a temperatura ambiente, eso en parte es cierto y en parte no. Cada vino requiere de su temperatura. Los tintos fuertes pueden consumirse a temperatura ambiente, aunque algunos pueden consumirse entre los 15 y los 20 grados aproximadamente, solo así se pueden apreciar sus características.

Por otro lado, los rosados y blancos también tienen diferentes temperaturas. Por ejemplo, ¿tomarías un vino como el lambrusco a temperatura ambiente? Seguro que no.

“Siempre se debe dejar respirar el vino”, es otro de los errores dado que no todos los vinos tienen que abrirse un rato antes de ser consumidos. Cuando los abrimos, comienza el proceso de oxigenación, pero también de oxidación, algo que va mejor a unos vinos que a otros.

Los tintos con más cuerpo se abren y nos regalan mejor sus aromas y sabor. En caso de los vinos jóvenes no requieren de abrirse minutos antes de su consumo. ¿Conocías estos mitos sobre el vino?