Pescados la mar de fáciles

Cocinar un pescado es bastante sencillo, pues generalmente tienen puntos de cocción muy bajos, con unos pocos minutos, ya estarán cocinados.

En esta ocasión, os proponemos 2 recetas, una con merluza y otra con bacalao. Dos pescados blancos muy saludables y apetecibles que te van a encantar.

Pescados la mar de fáciles

Merluza en salsa verde con almejas, guisantes y huevo escalfado

INGREDIENTES

ELABORACIÓN

Vierte un chorrito de aceite de oliva en una cazuela amplia y ponlo a fuego medio. Pela y pica la cebolla y los dientes de ajo y sofríelos en el aceite caliente durante 10 minutos. Incorpora la guindilla y la harina y remuévelo para que se reparta.

Agrega el vino blanco y remuévelo. Deja que empiece a hervir y se evapore el alcohol. Cuando haya espesado ligeramente, vierte caldo de pescado (o agua en su defecto) hasta cubrirlo por completo.

Sazona la merluza por los dos lados y añádela a la cazuela. También agrega los guisantes congelados. Deja que se cocine todo junto durante 4 minutos antes de darle la vuelta a la merluza con cuidado de que no se rompa.

Lava las almejas previamente y deja que suelten toda la arena. Añade las almejas a la cazuela y cocínalo todo durante 4 minutos más, hasta que veas que las almejas se han abierto y la merluza está bien hecha.

Dos minutos antes de que termine de cocerse todo, escalfa los huevos de manera que la yema aún quede cruda por dentro.

Corrige de sal si es necesario y espolvorea perejil picado por encima.

Bacalao con manzana y miel

INGREDIENTES

ELABORACIÓN

Pela las manzanas, retira el corazón y córtalas en dados. Colócalas en una sartén a fuego medio y añade el azúcar. Remuévelo y deja que se hagan lentamente hasta que se caramelicen.

Mientras tanto, confita el bacalao junto con los ajos enteros. La clave para confitarlo es ponerlo en una cazuela grande y sumergirlo por completo en aceite a una temperatura baja, hasta que se vuelva opaco.

Cuando veas que el bacalao está casi completamente hecho, retíralo. Dentro del aceite, estará el jugo que ha soltado el bacalao. Recoge ese jugo (te será fácil porque no se mezcla con el aceite) y mézclalo con la miel.

Con un colador de alambre, emulsiona la miel y el jugo del bacalao como si fuese un pil pil. En el plato, sirve una cama de manzana caramelizada. Retira la piel del bacalao y coloca el filete encima de la manzana. Vierte la salsa emulsionada por encima.